Éxito y Síndrome de Down, máxima compatibilidad

Éxito y Síndrome de Down, máxima compatibilidad

Estamos llegando al fin de octubre, el mes por la concienciación del Síndrome de Down. Hemos compartido con nuestros seguidores en redes sociales numerosos artículos vinculados a esta discapacidad, e incluso la entrevista realizada a nuestro CEO, donde nos contó su visión como padre y que fue todo un éxito.

Y de éxito queremos hablaros en esta ocasión. Tras todos estos días volcados con el Síndrome de Down nos hemos esforzado por comprender, empatizar y conocer cada vez más cosas acerca de estas personas, y hoy reconocemos el gran respeto que despiertan en nosotros.

Superarse, no tirar la toalla jamás, esforzarse más que nadie, querer más y mejor a quienes tienen alrededor… las personas con Síndrome de Down necesitan una ayuda extra, sí, pero también son los primeros que nos ayudan a entender la vida de forma diferente, con otro punto de vista.

Por ello, hemos querido hacer un homenaje a personajes públicos que, pese a esas “grandes barreras” que suponen esta discapacidad, han conseguido triunfar y tener éxito.

Pablo Pineda, actor malagueño y el primer licenciado con Síndrome de Down en España, Ángela Bachiller, concejala de Valladolid, Megan McCormick, profesora, Ayelén Barreiro, bailarina, Fernanda Honorata, reportera, Owen Groesser, jugador de baloncesto, Sujeet Desai, músico…

Pablo Pineda, actor malagueño

Podríamos estar escribiendo nombres y metas conseguidas durante días, porque sus méritos no merecen menos.

Personas como ellos han demostrado que con tenacidad, esfuerzo, ilusión y coraje pueden conseguirse muchas cosas y no dejar de sorprender a todos los que están a su alrededor. Han conseguido un éxito incuestionable en sus carreras y prometen lograr muchísimo más.

Siendo adultos han logrado cumplir sus sueños y callar las voces que se alzaban solo para decir “no son capaces”, “no serán personas independientes”, “habrá que cuidarlos para siempre”… y muchas más frases típicas de quien desconoce las capacidades que pueden llegar a tener. Nos impresionan, pero más consiguen impresionarnos cuando son solo niños y nos dan lecciones de vida.

Tenemos casos muy cercanos a nosotros y hemos tenido ocasión de hablar con sus madres. Nos referimos a José María, de @ponundownentuvida y a Noa, de @elcuadernodenoa. Hemos charlado acerca de la infancia en el Síndrome de Down, del presente, del futuro… y asomó la palabra éxito. No dudaron en darnos su visión:

Teresa, madre de José María, creó el perfil @ponundownentuvida para dar visibilidad a este síndrome. Nos cuenta que sus hijos, ambos con discapacidad, pueden conseguir lo que se propongan. “No creo que haya que ponerles techo porque no sabemos el potencial que tienen hasta que no luchen por ello. Sabemos que tienen dificultades en adquirir o para alcanzar ciertas cosas pero esa lucha, esa tenacidad y ese esfuerzo las hacen más valiosas. Y cuando las consiguen son más exitosas.”

Nos dice que el éxito de sus hijos es que todo lo que tocan lo convierten en bueno, que son capaces de sacar lo mejor de cada una de las personas que los rodean.

Además de eso, nos habla de la lucha. José María, el pequeño de la casa, tiene Síndrome de Down y padece leucemia. Se maravilla al pensar lo fuerte que es aun siendo tan pequeño y de cómo le enseña a valorar cosas para nosotros superfluas como la arena, las hormigas, los niños de su edad, los juegos… Es un ejemplo. Es todo un héroe y además un pionero, ya que es el primer niño con Síndrome de Down en Europa en seguir un tratamiento con células CART para combatir la leucemia.

Al preguntar a Irma, mamá de Noa (@elcuadernodenoa), no duda en enumerar todas sus habilidades: “Noa es una niña de 8 años que sabe nadar y bucear. Con ayuda, está aprendiendo a leer, escribir, hacer ballet, desfilar en pasarelas y hacer publicidad”.

El orgullo de madre está más que justificado, para ella cada paso, cada avance de su pequeña es un gran éxito. De este modo lo describe con sus palabras:

“El éxito para Noa, tal y como yo lo percibo, es sentirse viva, admirada, sentir que puede hacer las cosas como los demás y se le reconoce su valía.
El éxito es saber que va a hacer una cosa y es feliz.
El éxito es ver cómo brilla su mirada y saber que su sonrisa es sincera.
El éxito es saber que ha trabajado duro, pero que al final, el esfuerzo ha merecido la pena.
El éxito es saber que puede hacer todo aquello que se proponga, aunque necesite algo más de ayuda.
El éxito es que la quieran tal y como es.
El éxito es que se sienta feliz ante un trabajo bien hecho.
El éxito es poder ayudar a los demás, sin esperar nada a cambio.
El éxito es ser feliz y hacer felices a los demás.
El éxito es saber valerse por sí misma y no depender de nadie.
El éxito es saber que tiene Síndrome de Down, y que eso no sea un obstáculo.

Tras conocer estas historias tan motivadoras, ¿quién es capaz de decir que éxito y Síndrome de Down no son compatibles?

2 Comentarios

  1. David 1 mes hace

    Gracias por el artículo.
    Soy David, padre de Paula. Tiene síndrome de Down.
    Será ésta la primera vez que escriba sobre mi experiencia con Paula, y espero que no sea la última. Así que gracias, porque vuestro artículo me ha lanzado.

    Miro a Paula y veo fuerza, ganas, alegría, vida… y me alegro de poder verla así. Ese es mi miedo, verla discapacitada es proyectar en ella aquello que por desconocimiento me da miedo, que por extrañeza y diferencia de lo que es “normal”, me puede hacer ponerla etiquetas.

    Sé que cuando me descubro fascinado por algún logro de Paula, no es más que mis temores desmoronándose y está bien. Paula, como cualquier ser humano, quiere y va a buscar lo que quiere, lo que yo no sé cuándo, ni cómo.

    Lo que hace especial a Paula no es que tenga síndrome de Down, es que la observo más que a cualquier otro sin síndromes ni trastornos. Y entonces me doy cuenta de lo fascinante que es la vida.

    Con ella consigo ver en las personas las proezas que hacemos para vivir.

    Esta es mi corta experiencia de dos años con Paula.

    Un saludo y de nuevo, gracias

    David

    • Autor
      Katedraladmin 1 mes hace

      Qué bonitas palabras, David. Nos encanta haberte inspirado para animarte a contar tu experiencia. Como bien dices, parece que finalmente vuelven a darnos otra lección y nos enseñan a valorar las cosas realmente importantes. La lucha, la energía, las ganas de seguir avanzando… Seguro que seguiréis aprendiendo mucho.
      Saludos, ¡y gracias por comentar!

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